Es bien sabido de los beneficios que traen los procesos de innovación al interior de las organizaciones, desde los procesos internos, la generación de productos novedosos y la mejora de los servicios a los que tiene acceso el usuario final. La innovación requiere de un gran esfuerzo, de una importante gestión gerencial al igual que del esfuerzo, capacitación e implementación del personal. Presupone también la inversión de tiempo y recursos para emprenderlo.

No obstante, las empresas se ven afectadas por las condiciones actuales, muchos de los cuales imponen fuertes condiciones y retos en mayor grado de dificultad. A pesar de entender esta necesidad de cambio y de hacerlo de forma innovadora al interior de las organizaciones este cambio de dirección enfrenta múltiples barreras que impiden que se den las condiciones para la innovación. Los retos a los que se enfrentan en ocasiones externos tales, como las condiciones del mercado, el acceso a las herramientas (sean conocimientos o tecnológicos) o a financiación para lograrlo.

Otros retos, se deben superar en su interior, al entender las capacidades internas, los miedos e incertidumbre tanto de la situación actual como de la futura, la disposición organizacional e incluso el liderazgo a su interior marcan la diferencia al momento de emprender o no.

En primera instancia reconocemos en nosotros la resistencia al cambio. Al momento de sentir la incertidumbre por lo que nos depara al emprender nuevos proyectos. Sentimos de antemano el temor a fallar y por ende que sus consecuencias afecten de forma permanente a otros. Este sentimiento puede ser reforzado si en la categoría del servicio o producto que ofrecemos no encontramos una competencia directa y por ende sentimos que no debemos emprender la búsqueda de mejorar.

No obstante, pese a las múltiples diferencias que puedan existir entre las empresas dedicadas a la generación de productos y las de aquellas que se dedican a la prestación de servicios, se pueden reconocer cuatro grupos de factores que afectan la innovación al interior de las empresas, según se propuso en el Manual de Oslo por la OCDE, principal fuente de directrices acerca de la innovación.

Tipos de obstáculos a la innovación en empresas

Factores financieros.

Dentro de este grupo de factores encontramos aquellos relacionados con los recursos financieros necesarios para la implementación de proyectos de innovación. Muchas de las empresas perciben el proceso de la innovación cómo algo muy costoso por la falta de recursos propios y por ende lo consideran como un riesgo excesivo, o por el cual no pueden recibir financiación externa. Dentro de esta categoría podemos distinguir dos sub grupos de acuerdo a la su finalidad:

  • Con finalidad técnica: En esta categoría encontramos los presupuestos para compra de insumos, pagos de nómina, los recursos para gastos administrativos de los proyectos, pruebas o ensayos y el testeo de prototipos.
  • Con finalidad comercialización y distribución: En esta categoría se ubican los costos correspondientes a la realización de estudios de mercado, estrategias de mercadeos, establecimiento de nuevos canales de distribución, promoción y difusión de nuevos lanzamientos.

Factores de conocimiento.

Corresponden a aquellos relacionados con la falta de capacidades internas en materia tecnológica-científica. Se reconocen también este grupo de factores la falta de personal cualificados así como la imposibilidad de acceder a nuevas tecnologías y/o socios aliados estratégicos. También hace referencia a la rigidez organizativa dentro de la empresa, es decir la actitud del personal respecto al cambio, la actitud de los líderes y la estructura de la dirección de la empresa. Otros factores que encontramos en este grupo son:

  • Falta de capacidades generales administrativas
  • Procesos internos organizaciones con falencias
  • Ausencia de habilidades para formular y lleva a término proyectos de innovación
  • Falta de personal con conocimiento táctico
  • Ausencia de equipos específicos o sin personal adecuado para su manipulación.

Factores de mercado.

Allí se identifican aquellas dificultades para distribuir nuevos productos o mejoras en el mercado. Estos se deben a la poca demanda para estos productos y servicios que fueron resultado de proyectos de innovación. Entre estos factores se encuentran la falta de clientes de demanda potencial, de canales de distribución o de conocimiento de preferencias del consumidor. Adicionalmente se ubican estructuras y concentraciones de mercado que se encuentra dominado por grandes empresas.

Factores regulatorios – institucionales.

Comprenden los factores que se relacionan primordialmente con la falta de un marco legal adecuado para la protección de la propiedad intelectual, de su regulación o que presente reglamentos técnicos de calidad de los productos o en la cual se pueda desenvolver favorablemente la empresa. También encontramos la falta de infraestructura y las imposiciones resultantes en los cambios de legislación o normatividad.

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